El Tour du Mont-Blanc es mucho más que un itinerario de senderismo. Al atravesar tres países, se apoya en una organización colectiva que permite garantizar una experiencia coherente a lo largo de todo el recorrido. Esta coordinación entre los agentes locales permite enlazar las distintas etapas del Tour, garantizar la calidad de la acogida y facilitar la preparación de los senderistas.
Creada en 2011, la Asociación de Guardas de Refugios y Albergues del Tour du Mont-Blanc reúne a los profesionales que acogen a los senderistas a lo largo de todo el recorrido.
Hoy federa una red entre Francia, Italia y Suiza, y coordina a los agentes sobre el terreno para garantizar una calidad de acogida homogénea y una información fiable.
Detrás de cada etapa del Tour du Mont-Blanc hay mujeres y hombres que viven y trabajan en la montaña. Cada día, acogen a los senderistas, comparten su conocimiento del territorio y contribuyen a que el Tour sea una experiencia única, humana y auténtica.
La asociación trabaja cada día para mejorar la experiencia de los senderistas en el Tour du Mont-Blanc. Vela por la calidad de la acogida en los refugios, por la coherencia entre las distintas etapas del recorrido y por la preservación del territorio. También contribuye a hacer la organización de la estancia más sencilla y más clara, poniendo a disposición información fiable y actualizada.
Creación de la asociación en Chamonix
Desarrollo de la red entre los 3 países
Red coordinada y experiencia armonizada
El Tour du Mont-Blanc se ha estructurado progresivamente gracias a la movilización de los agentes locales.